Se reconoce así la heterogeneidad agrícola comunitaria y se hace uso del principio de subsidiariedad para que cada Estado miembro actúe en aquellos campos en los que sus especificidades nacionales lo requieran, ya sea para abordar aspectos medioambientales y de bienestar animal o mejorar la calidad y comercialización de productos agrícolas como para evitar los efectos desfavorables del abandono de la producción causado por el desacoplamiento de determinadas ayudas en algunos sectores particularmente sensibles o atender necesidades puntuales temporales de un sector concreto.
El MARM aprovecha la flexibilidad prevista por la Comisión y defendida y apoyada por el Consejo Europeos para atender a un sector clave en todo el sistema agrario como es el de los Cultivos Herbáceos dentro de un Plan Agrario Nacional más amplio y ambicioso que iniciará su andadura en 2010 y cuyo objetivo no es otro que impulsar una agricultura sostenible en un entorno rural favorable.
Las propuestas para el sector agrícola tienen como objetivos por un lado, atender una actividad agrícola con beneficios agroambientales constatados, como es la rotación de cultivos, y por otro, mejorar la calidad de legumbres, producto de reconocido valor nutritivo y típico de nuestra dieta, y tabaco.
La importancia tanto territorial como económico-social, medioambiental y paisajística de este sector, unida a su importancia estratégica, como ha quedado demostrado por el fuerte impacto que no sólo sobre el agro sino sobre la totalidad de la sociedad tiene la volatilidad de precios de estos productos básicos, justifica el desarrollar mecanismos de mantenimiento y fomento de los agrosistemas típicos y tradicionales de herbáceos en extensivo.
Como actuación complementaria y teniendo en cuenta los beneficios medioambientales del cultivo de las leguminosas y sus beneficiosas propiedades nutritivas, se desea recuperar la participación en la dieta de las conocidas como legumbres fomentando su producción de calidad.
Con la mirada fija en estos grandes objetivos, tres son los instrumentos que se proponen para su consecución:
Los dos primeros programas repartirán 70,6 millones de euros anuales desde 2010 entre los agricultores de cultivos herbáceos condicionando las siembras que realicen los agricultores el próximo otoño de 2009, su participación en ambos programas y por tanto el cobro o no de las ayudas en ellos contempladas el próximo año 2010.
El tercer programa repartirá 5,88 millones de euros para la producción de tabaco de calidad.