Esta amplia zona, perteneciente a la gran región natural del Valle del Ebro, queda enmarcada por las formaciones montañosas que se desprenden del macizo del Moncayo, y se organiza alrededor de una compleja red hidrográfica formada por los afluentes del Ebro, Jalón, Jiloca, y otros menores.
El viñedo se cultiva sobre las antiguas terrazas fluviales, pedregosas y calizas. La variedad predominante es la tinta Garnacha seguida de la blanca Macabeo.
Un clima seco, de muy alta insolación y fríos inviernos, contribuye a que la materia prima obtenida sea de excelente calidad.