Los índices incluyen únicamente la legislación estatal publicada en el Boletín Oficial del Estado. No obstante, hay que tener en cuenta que determinados productos (vinos, bebidas espirituosas, frutas y hortalizas frescas, huevos, por citar sólo algunos ejemplos) están regulados por Reglamentos comunitarios, de aplicación directa y que priman sobre las normas españolas que pudieran regular tales productos.