Las últimas reformas de la Política Agraria Comunitaria (PAC), situaron al desarrollo rural como su segundo pilar. La legislación, iniciativas y programas diseñados en la Unión Europea y su adaptación a los distintos Estados miembros, pretenden revitalizar la actividad en el medio rural, potenciando la incorporación de jóvenes y mujeres, ayudando a los mismos a mejorar sus explotaciones.
Las políticas de igualdad de oportunidades se han convertido en un objetivo prioritario, dada la importancia que representan en este proceso de revitalización del medio rural, por lo que la perspectiva de género debe impregnar las estrategias diseñadas, de manera que las mujeres rurales tengan las mismas oportunidades laborales, políticas y culturales.
El MAPA, en este sentido, promueve iniciativas dirigidas a conseguir la igualdad en el trabajo, conciliación, acceso de la mujer a la toma de decisiones, formación e información, mediante la convocatoria de ayudas, implementación de programas de desarrollo rural, elaboración de normas, incluyendo, cuando ello es necesario, acciones positivas.