Se reconoce así la heterogeneidad agrícola comunitaria y se hace uso del principio de subsidiariedad para que cada Estado miembro actúe en aquellos campos en los que sus especificidades nacionales lo requieran, ya sea para abordar aspectos medioambientales y de bienestar animal o mejorar la calidad y comercialización de productos agrícolas como para evitar los efectos desfavorables del abandono de la producción causado por el desacoplamiento de determinadas ayudas en algunos sectores particularmente sensibles o atender necesidades puntuales temporales de un sector concreto.
El MARM aprovecha la flexibilidad prevista por la Comisión y defendida y apoyada por el Consejo Europeos para atender mediante medidas de apoyo específico a los sectores ganaderos que se consideran más vulnerables y con mayores carencias de carácter estructural, en particular el sector vacuno de leche y el sector ovino y caprino.
Las propuestas para el sector productor de leche tienen como objetivo, por un lado, evitar la deslocalización y el abandono de la producción lechera en determinadas zonas, mediante un apoyo específico a las explotaciones que por sus características intrínsecas o por su ubicación tienen mayores dificultades para el mantenimiento de la actividad, garantizando la viabilidad del mayor número posible de explotaciones durante la fase de transición hacia la desaparición del régimen de cuota láctea, proporcionándolas una renta y calidad de vida que remunere, además, las aportaciones de índole medio ambiental y social que el mercado por sí solo no es capaz de recompensar. Por otro lado, el objetivo principal es mejorar la calidad de la leche y productos lácteos para mejorar la renta de las explotaciones en base al mayor valor obtenido de la venta de su producción amparada por determinadas denominaciones de calidad.
En relación al sector ovino y caprino, las propuestas de apoyo, encauzadas en tres líneas de actuación referidas a los beneficios agroambientales que esta actividad supone, al fomento de la calidad y a la especial vulnerabilidad del sector ovino y caprino de carne, se justifican en tres principales pilares: